La
palabra “bruja” tiene muy mala reputación. Sin embargo, en
realidad significa “mujer sabia”. Es decir, una mujer que sabe lo
que quiere y como conseguirlo, tanto en materia de pareja como de
trabajo o hijos, una bruja es una mujer que disfruta la vida y se
siente orgullosa de ello…
Por años hemos escuchado que una chica buena hace esto y lo otro, lo que quiere decir, en realidad, que nunca dice que no, acude a todas las fiestas que la invitan aunque no quiera, atiende a todos en la casa y entre más gente depende de ella se siente mejor. Por supuesto, acaba harta, enojada y con ganas de salir huyendo.
Cuando estás consciente de tu poder interior, puedes convertirte en la heroína de tu propia vida. Si aplicas la ley de cero culpas, sólo responsabilidad puedes convertirte en la dueña de tu destino. No tienes que convencer a nadie de que eres una mujer infinitamente buena y completamente capaz de hacerte querer. Una bruja se quiere tanto a sí misma que no necesita convencer a nadie de que deben amarla, el amor de los demás se da "por arte de magia."
La responsabilidad implica marcar nuestros objetivos. Quiero esto y, sin dañar, sólo con mi "vara mágica", lo voy a conseguir. Por supuesto, una bruja no duda ni por un momento de que lo conseguirá. Resultado: ¡lo consigue!
Quizá puedes pensar que una mujer tan exitosa puede resultar molesta para los demás ¡Por supuesto que no! Es tan exitosa que deja de quejarse, pues es la queja lo que realmente aleja a los demás.
Por años hemos escuchado que una chica buena hace esto y lo otro, lo que quiere decir, en realidad, que nunca dice que no, acude a todas las fiestas que la invitan aunque no quiera, atiende a todos en la casa y entre más gente depende de ella se siente mejor. Por supuesto, acaba harta, enojada y con ganas de salir huyendo.
Cuando estás consciente de tu poder interior, puedes convertirte en la heroína de tu propia vida. Si aplicas la ley de cero culpas, sólo responsabilidad puedes convertirte en la dueña de tu destino. No tienes que convencer a nadie de que eres una mujer infinitamente buena y completamente capaz de hacerte querer. Una bruja se quiere tanto a sí misma que no necesita convencer a nadie de que deben amarla, el amor de los demás se da "por arte de magia."
La responsabilidad implica marcar nuestros objetivos. Quiero esto y, sin dañar, sólo con mi "vara mágica", lo voy a conseguir. Por supuesto, una bruja no duda ni por un momento de que lo conseguirá. Resultado: ¡lo consigue!
Quizá puedes pensar que una mujer tan exitosa puede resultar molesta para los demás ¡Por supuesto que no! Es tan exitosa que deja de quejarse, pues es la queja lo que realmente aleja a los demás.
Disfruta tus triunfos, compártelos y rodéate de gente
que los disfruta contigo.
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